Tibet es tierra de lamas y grandes monasterios, un país repleto de espiritualidad y cultura, lleno de esplendidos paisajes, oculto tras montañas que tocan el cielo pero lleno de gente afable y simpática, hospitalaria y acogedora, nómada y guerrera. Todo ello hace de viajar al Tibet una de las mejores experiencias que puede llegar a vivir un viajero. Por desgracia el acceso al Tibet se encuentra restringido para viajar por libre, siendo la unica posibilidad de visitarlo contratar un tour con una agencia local.
El Gobierno de China desde que ocupó el país ha intentado borrar cualquier identidad del pueblo tibetano, colonizando las tierras del Tibet con una marea china de personas (alentada por el Gobierno) que llega con su lengua, sus costumbres y su cultura para establecerse en tierras tibetanas con el anhelo de una vida más prospera. Sin duda la represión que sufre hoy en día el pueblo tibetano bajo el dominio de China no pasará inadvertido al viajero.
Pero aún siendo esto así, habiendo desaparecido gran parte de la espiritualidad que llegó emanar de este país, aún puedes encontrar algo de ella, en sus gentes y monasterios.
VISADO
Para entrar en Tibet tendrás que tramitar el visado de China y después a través de la agencia que hayas contratado para visitar el Tibet (recuerda que no es posible entrar por libre) te gestionarán un permiso para visitar la región, indispensable para coger el tren de las nubes por ejemplo. El visado se puede tramitar en Barcelona (presencialmente) o Madrid (presencial o online) y puedes solicitar cita previa.
Para su tramitación deberás aportar la siguiente documentación:
– El pasaporte original, que debe tener al menos 4 páginas en blanco y con vigencia de mas de 6 meses.
– Fotocopia de la página de datos del pasaporte.
– Formulario de Solicitud rellenado. Hay que hacerlo por internet en el siguiente enlace https://bio.visaforchina.org/MAD2_ES/ y luego imprimirlo y firmarlo. El formulario es muy tedioso y debes prestar mucha atención a las indicaciones que pone en cuanto a la fotografía pues se ponen bastante quisquillosos con este tema. Recuerda tener una foto de pasaporte en tus archivos jpg para ello.
– Copia del billete de avión de ida y vuelta y hoteles y carta de invitación que te proporcionará la agencia de destino.
Si lo tramitas online deberás enviar toda esta documentación a través de una agencia de transporte o correo y posteriormente pagar cuando ellos te lo soliciten para recibir la documentación de vuelta junto al visado.
Ten en cuenta que el visado caduca en 3 meses por lo que deberías calcular un mes antes de tu viaje para iniciar los trámites dependiendo de si los haces presenciales o a través de correo.
CLIMA
Recuerda que la mayor parte del viaje te encuentras en altitud por lo que las temperaturas suelen ser bajas a esas alturas. El resto las temperaturas son suaves rondando entre los 10-15 grados aproximadamente de media, no hace mucha calor durante el día pero el sol quema bastante y por las noches refresca. La temporada alta para viajar al Tíbet es de mayo a mediados de octubre dado que es la mejor época en cuanto a temperaturas. Pocas personas viajan a Tibet en invierno.
QUE LLEVAR EN LA MALETA
Deberás llevar ropa tanto de invierno como de verano. Pasarás de estar en manga corta al mediodía a ponerte una chaqueta por las noches. El tiempo es muy variado y cambiante. Lo mejor es llevar varias capas y alguna ropa tipo térmica para los días del campo base del Everest. No es necesario llevar saco de dormir, pero si sería recomendable llevar unas pequeñas botas de trekking o de running de montaña un poco más duras de las habituales.
Añade a tu lista el cargador del móvil, la cámara, tarjetas de memoria suficientes y baterías de repuesto, así como el cargador de las mismas, una power band, un pequeño botiquín con medicamentos básicos, un candado para la maleta, un frontal etc. Y no hace falta repelente de insectos todo y estar en Asia pero sí gafas de sol y crema solar.
COMO LLEGAR
En avión
Una de las maneras más habituales de llegar a Tibet es volando desde la cercana Kathmandú hasta Lhasa. Mucho de los viajes organizados incluyen estos 2 países por su proximidad. El viaje a Lhasa en avión desde Kathmandu apenas dura una 1:30 minutos.
Por carretera
Debido a la proximidad a Kathmandu también es posible realizar este trayecto en coche desde Gyrong y cruzando la frontera entre Tibet y Nepal. Sí has llegado a Kathmandú en avión puedes combinar la vuelta por carretera llegando por la llamada carretera de la amistad hasta el paso de Gyrong.
Si elegís esta opción debes informarte los días previos del estado de la carretera, especialmente, una vez atravesada la frontera en Nepal, dado que en ocasiones se vuelve intransitable a causa de la lluvia y/o de desprendimientos de tierra lo que haría tener que volver a Lhasa a coger un avión o realizar el trayecto en helicóptero.
De optar por atravesar por tierra la frontera, deberías contratar el trayecto hasta la frontera china con una agencia (incluir este itinerario) y contratar que te venga a buscar otro coche una vez pasada la frontera ya en Nepal y que te lleve hasta Kathmandú.
Este viaje es toda una aventura y te lo tienes que tomar con paciencia. Lo primero es pasar la frontera china donde puedes llegar a pasar un buen rato de espera por los férreos controles de los funcionarios chinos. Cualquier documentación que lleves del Tibet, planos, guías etc son requisadas si las encuentran entre tus pertenencias por lo que lo mejor es no llevar nada o intentar disimularlo lo mejor posible. Tras cumplir con los trámites de salida de China atravesamos la frontera a pie a través del Puente de la Amistad.
Una vez llegamos a Nepal, las infraestructuras cambian radicalmente, la carretera está prácticamente sin asfaltar y los pocos edificios contrastan con la modernidad de la parte China. En una vieja caseta, militares nepalís os revisan de nuevo el equipaje. El siguiente paso, es ir al servicio de inmigración carretera a bajo (a unos 2 kilómetros) y realizar el visado de entrada. Una persona de la agencia nepalí que hemos contratado nos acompaña hasta el servicio de inmigración y nos ayuda a realizar el trámite (aunque solicitándonos después una ayuda por el servicio prestado).
Una vez en los coches nos esperan alrededor de unos 180 kilómetros y 9 horas hasta Kathmandú por una carretera infernal, que discurre a través las montañas al lado de enormes precipicios, pero igual que peligrosa es uno de los sitios más bellos que puedes recorrer. Tras varios kilómetros con algún que otro susto siempre que se cruzaba un camión o cuando el coche se quedaba atrapado en el barro más o menos a medio camino la carretera mejora hasta llegar a la caótica Katmandú.
En tren
Una forma de llegar a Lhasa es a través del famoso tren de las nubes o Transtibetano, el tren más elevado del mundo alcanzando los 5.000 metros de altitud en algún paso. Si lo coges desde Pekín que fue nuestro caso, tardarás alrededor de 2 días en llegar a Lhasa.

Algunas curiosidades de viajar en el tren de las nubes:
- El tren de las nubes se coge en la Shanghai Railway Station y se recomienda estar al menos un par de horas antes de la salida. Deberás recoger tu ticket en la recepción y pasar varios controles antes de embarcar.
- Solo hay un tren diario de Shanghai a Lasa desde la Shanghai Railway Station. El Z164 sale aproximadamente sobre las 20.08 y llega a Lhasa aproximadamente en 3 días (2 noches a bordo).
- Una gran parte del trayecto discurre a gran altitud incluso alcanzando los 5.000 metros. Por ello, encontrarás en todos los compartimentos del tren tomas de oxígeno por si tuvieras que hacer uso de él por el mal de altura.

- El viaje lo puedes realizar en asiento o en vagón cama (que fue nuestra opción). Dentro del vagón cama se puede escoger entre vagones de 4 y de 6. En todos los casos podrás tener la oportunidad de pasar tiempo observando las costumbres de la gente local que viaja en tu mismo comportamiento y en su caso poder hablar con ellos.
- Podrás comprar comida, noodles, fruta y otros snacks en el tren. Hay agua caliente también disponible para preparar los noodles al final de cada vagón. También hay un vagón restaurante. Deberás pagar en moneda china.
- El baño es compartido y no existen duchas, algo de todos modos normal. Con respecto a los baños (estilo letrina) lo que empieza siendo el primer día algo bastante decente, créeme que con el paso del tiempo a bordo se convierte en todo un reto el entrar.
- No se puede fumar en los compartimentos pero si se puede fumar en los vagones del tren
- En los pasillos hay mesitas plegables donde puedes almorzar, comer o cenar y donde podrás apreciar el maravilloso paisaje y recargar tus aparatos electrónicos.
- Al poco de entrar en el tren el revisor te entrega un documento en chino que debes de rellenar. Se trata de una especie de descarga de responsabilidad.

Una vez llegas a Lhasa, en el control de pasaportes te retendrán el pasaporte y te llevarán a un edificio justo al lado de la salida donde después de mostrar nuestros permisos podremos pasar sin problemas.
Sin duda esta parte del viaje resultó ser muy especial y poder vivir la experiencia de este viaje en tren a través del Tibet resultó impresionante pudiendo observar los magníficos paisajes que íbamos atravesando que sin duda no hubiéramos podido apreciar de otra manera que no fuera pasando estos días en tren. Asimismo, pudimos conocer un poco más las costumbres de la gente china y tibetana interactuando con ellos y conociendo sus costumbres lo que aún hizo más especial esta parte del viaje.
TARJETA MOVIL
Ya desde hace unos cuantos viajes para no quedarme sin datos compro por adelantado una tarjeta Holafly. La puedes adquirir para su uso en multitud de países en la siguiente dirección:
Son relativamente fáciles de activar y un lujo para el viajero. Una inversión que sin duda recomiendo. Además al usar un VPN podrás saltarte la censura china.
ELECTRICIDAD
Electricidad es de 220V. En cuanto los enchufes los puedes encontrar de todo tipo pero los hoteles suelen estar adaptados a las clavijas más habituales, europea y americana.
MONEDA
La moneda oficial del Tibet es el Yuan Chino. Es recomendable que cambies el dinero al inicio del viaje, en el aeropuerto o en Lhasa, dado que luego te será prácticamente imposible. Cambiar dinero en China es un proceso bastante burocrático donde debes rellenar varios impresos, entenderte con la persona del banco en inglés, perder un buen rato pero que en ocasiones puede resultar hasta divertido. También es curioso que sí el billete que pretendes cambiar no está en perfectas condiciones (una simple dobladura) no lo aceptan, por lo que también te recomiendo que lleves euros de reserva aunque no sea intención gastarlos. Otra opción es sacar dinero a través de un cajero automático.
En Tibet es casi imposible pagar con tarjeta de crédito por lo que deberás llevar todo el efectivo que tengas intención de gastar en metálico.
COMIDA Y BEBIDA
El Tibet no es especialmente conocido por su gastronomía. Su dieta es a base de arroz, fideos, patatas y carne de yak. Este último plato lo encontrarás en casi todos los restaurantes y es bastante bueno. También encontrarás los famosos momos (de su vecina Nepal) también deliciosos. La cerveza está generalizada por todo el Tíbet por lo que no tendrás problema en encontrarla. Atrévete a probar la bebida nacional por excelencia, el te de yak, una mezcla de agua, leche, té y mantequilla de yak que sabe horrible pero que no te puedes ir sin probarlo.
ALOJAMIENTO Y TRANSPORTE
El alojamiento y el transporte está incluido en el pago a la agencia que organiza el tour por Tibet y que es indispensable para poder entrar en el país. Con respecto a la agencia si has visitado algún otro blog verás que hay agencias chinas que no son todo lo profesionales que deberían ser. En nuestro caso viajamos con Tibet Vista que ofrece diversos itinerarios en inglés y quedamos muy contentos de todo, en especial de nuestro guía y conductor. Nos sorprendió también la calidad, modernidad y limpieza de los hoteles que habían escogido para el viaje.
COMPRAS
Si te gustaría tener algún recuerdo del Tibet el sitio para comprarlo es Lhasa. En el resto del viaje y ciudades no encontraréis demasiadas opciones donde poder hacer las típicas compras o buscar algún recuerdo especial de tu viaje.
MAL DE ALTURA
Dadas las alturas en la que parte de este viaje discurre (en algunos puntos superas los 5.000 metros de altitud) puedes sufrir mal de altura Si bien vas aclimatando tu cuerpo a lo largo de los días no quita que en cualquier momento puedas sufrir soroche o mal de altura. Para ello se puede prevenir tratando de evitar esfuerzos y comidas copiosas y bebiendo mucho líquido (no alcohol). Existen medicamentos (Edemox) para prevenir sus efectos, sobre los que tu médico o en el centro de vacunación internacional te pueden informar. La mayor parte del viaje y en especial la noche que duermes en el campo base de Everest te facilitan balones de oxigeno por si los necesitaras.
QUE VER EN EL TIBET
PALACIO DE POTALA

La antigua residencia de los Lamas símbolo y leyenda del Tibet se levanta en el monte Marpouri y luce imponente a la vista del viajero. Este complejo en sí, son 2 palacios en uno, el blanco, dedicado a las funciones de gobierno y residenciales y el rojo dedicado a las funciones espirituales. El palacio se alza en 13 pisos y desde su construcción en él han vivido todos los Dalai Lama que gobernaron el Tibet hasta el último, Tenzin Gyatso que huyó exiliado a Dharamsala (India) cuando se inició la invasión china de 1959.
El acceso tradicional es a pie a a través de unas extenuantes escaleras. Desde arriba se tienen también unas vistas preciosas de Lhasa. Se baja por la parte de atrás del Palacio a través también de una escalinata que lo va rodeando.
El número de entradas está limitado para preservar el lugar, pudiendo pasar únicamente una hora en el interior del recinto bajo fuertes restricciones y medidas de seguridad. Las fotos están prohibidas en el interior. La sensación de la visita a este inmenso lugar queda un poco deslucida por la premura de la misma casi sin tiempo para apreciar las muchas de las salas y estancias por las que pasas. Además, no se aprecia vida espiritual en su interior a diferencia de otros templos en la zona, lo que hace de Potala una visita más a un museo que a un templo budista. Ello no impedirá dejarte maravillado ante la belleza de sus estancias.
Las mejores fotos de Potala las tomarás desde la Potala Square, un gran parque enfrente del Palacio por su parte de delante. De noche el Palacio iluminado se refleja en uno de los lagos artificiales del parque dejando una instantánea maravillosa. Otro de los mejores lugares para fotografiar el palacio es el mirador de las tres estupas blancas en la parte trasera del palacio.
No puedes perderte el mirador de Yaowang Mountain, un pequeño enclave situado justo después de pasar la Gran Plaza, cruzando la avenida principal (Central Beijing Road) y accediendo por unas escaleras. Desde allí podrás tener una visión lateral de Potala.
MONASTERIO DE JOKHANG

Situado en el centro histórico de LHASA este es el templo más famoso, antiguo e importante del TIBET y a diferencia de su vecino POTALA, es un lugar vivo, destino de peregrinos de todos los rincones del TIBET con sus ruedas de oración girando y sus mantras, muchos de ellos postrados en el suelo realizando sus plegarias ante la entrada al Templo. Junto a POTALA y NORBULINGKA es también Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.
El barrio que rodea el templo es el BARKHOR. Uno de los rituales para peregrinos y viajeros es seguir la famosa Kora, una ruta de peregrinación alrededor del templo de 800 metros de longitud y en el que además de devotos feligreses recitando los famosos mantras tibetanos encontraras multitud de pequeñas tiendas donde comprar los típicos recuerdos.
Su interior atrae por su espiritualidad y misticismo, esplendido en su arquitectura y decoración en sus dos pisos de altura. Puedes acceder a la azotea por unas pequeñas escaleras donde podrás tener unas vistas excepcionales de la plaza de BARKHOR.
MONASTERIO DE SERA

Otro de los tres grandes monasterios de Lhasa situado a unos 5 kilómetros al norte de Lhasa. Este monasterio que llegó a albergar cerca de 5000 monjes de los que apenas quedan unos 600, es famoso por ir a presenciar una práctica milenaria consistente en que todos los monjes del recinto se congregan para debatir (o discutir) acaloradamente sobre temas sobre el budismo. Durante este ejercicio un monje con más experiencia pregunta a su discípulo sobre distintos temas relacionados con el budismo al que el otro responde no solo con palabras sino con gestos, palmadas y golpes al suelo. Merece la pena asistir a esta suerte de charlas que se realizan diariamente entre las 3.30pm y las 5pm. Además uno se puede acercar a verlas, tomar fotos y videos.
MONASTERIO DEPRUNG

El último de la trilogía (SERA, DEPRUNG y GANDEN) de los tres grandes monasterios está ubicado en la pendiente sur de la montaña Wuzigenpei a unos 8 kilómetros al oeste de LHASA. De la orden tibetana de los Gelugpa fue la residencia del Dalai Lama hasta que se construyó Potala. Este inmenso entramado de edificios blancos tanto dedicados a funciones religiosas como residenciales llegó a albergar más de 10.000 monjes, muy por encima de los que alberga en la actualidad. La mejor hora para visitar el recinto es a la hora del almuerzo cuando los monjes disfrutan de su te de mantequilla de yak.
No te vayas sin realizar la Kora o camino de peregrinación alrededor de la montaña que alberga el monasterio, las vistas son espectaculares y merece mucho la pena.
NOBULINGKA
Se trata de un recinto ajardinado que era la residencia de verano de los Dalai Lamas. Entre sus construcciones destaca el edificio que construyó el Dalai Lama actual antes de abandonar Lhasa a su exilio.
MONASTERIO DE GANDEN
El Monasterio de Ganden se encuentra a unos 30 kilómetros al este de Lhasa en la cima del monte Wanrigu. Este monasterio de la orden de los Gelugpa fue fundado en 1409.

Nada más llegar al monasterio se nos presenta a modo de un anfiteatro inmenso y de una belleza espectacular. En el podrás ver como los monjes que quedan llevan una vida contemplativa en el interior del recinto formando una pequeña comunidad. No dejes de realizar la Kora alrededor del monasterio pues te revelará unas vistas impresionantes del valle de Lhasa y de su río dibujando curva tras curva sobre este bello territorio.

BAZAR EL BARKHOR

El centro neurálgico de LHASA es un entramado de pequeñas callejuelas llenas de pequeños comercios, alrededor de la Plaza del mismo nombre donde se encuentra el famoso templo de JOKHANG. Artesanía local y algunos buenos restaurantes se concentran en esta pequeña zona.
LAGO YAMDROK

Además de la experiencia cultural alrededor de Tibet podrás disfrutar de lugares naturales de una belleza extraordinaria. Este es el caso del Lago Yamdrok cuyas aguas color esmeralda te fascinarán. Este es un de los 4 lagos sagrados de la cultura tibetana con el Lhamo Latso, Nam-tso y Manasarovar y suele ser una parada obligada en la ruta en coche entre Lhasa y Gyantse.
SHIGATSE DZONG

El Shigatse Dzong o también conocida como Pequeño Potala es uno de los dzongs mejor conservados del Tibet. Se encuentra en una colina a más de 4000 metros pero si estás pensando en subir debes saber que no está abierta a turistias aún.
KUMBUN GYANTSE

Pero Gyantse es celebre también por su kumbum. Esta estupa circular de varios pisos y capillas es la mayor de todo el Tibet y se debe visitar siguiendo el recorrido de las agujas del reloj. Se encuentran dentro del monasterio Pelkor Chode donde a parte de la estupa podrás visitar el resto de este complejo.

MONASTERIO DE SAKYA

Este monasterio parece una fortaleza por fuera, rodeado de murallas y torres pintadas de gris con rayas rojas y blancas. Nada tiene que ver con el resto de monasterios que hemos visto. Pero lo que verdad impresiona de este monasterio es su biblioteca, la mas grande de todo Tibet con más de 24.000 obras. En el Tibet la impresión de libros se realiza empleando la xilografía, donde se escribe directamente en una talla de madera grabada donde posteriormente se prensa el papel. Por lo que cada plancha de madera se corresponde con una pagina del libro escrito. De esta manera se obtiene la pecha o libro de escrituras tibetano que se guarda envuelto y se protege con 2 cubiertas de madera.
Al otro lado del pueblo atravesando el río y subiendo a una pequeña colina se encuentra el convento de Sakya, uno de los pocos monasterios que visitamos regentados por monjas. No dejes de visitar este pequeño convento y disfrutar con la amabilidad y simpatía de éstas monjas.
MONASTERIO TASHILHUMPO

Situado en Shigatse nos encontramos con este bello monasterio que fue la residencia del Panchem Lama, la segunda autoridad religiosa del Tibet por detrás del Dalai Lama. Es interesante poder realizar la kora que rodea este monasterio por su parte de atrás. Este recorrido de aproximadamente una hora te llevará a poder ver el desfile de feligreses realizando este camino sagrado así como tener unas vistas impresionantes de la ciudad de Shigatse y de su famoso fuerte, que a los ojos del viajero nos recuerda una visión en miniatura del Palacio de Potala. Este recorrido se bifurca en 2, uno te llevará colina abajo completando el circuito y el otro te llevará al Shigatse Dzong que en la actualidad alberga el museo de la cultura tibetana.
EMBALSE DE MANLA

Bajo el paso de montaña de Simi La Pass se extiende este embalse artificial, uno de los primeros en construirse en el Tibet y uno de los más grandes también. De aguas azul turquesa merece la pena un alto en el camino para contemplarlo.
GLACIAR KHARO LA

Este glaciar situado a unos pocos metros de la carretera en un paso situado a 5.010 metros de altitud. Este glaciar con sus 2 lenguas de hielo hace poco llegaba hasta la carretera, pero actualmente ha retrocedido unos cuantos metros fruto del cambio climático. A las puertas del glaciar hay una pequeña estupa blanca y una serie de pasarelas para adentrarte un poco más en la base del glaciar o subir un poco para obtener una mejor perspectiva del lugar.
CAMPO BASE DEL EVEREST

La visita al campo base del Everest a 5.200 metros sobre el nivel del mar te muestra unas excelentes vistas del techo del mundo siempre y cuando la climatología te acompañe. Su acceso es mucho más facil que su homólogo en Nepal dado que se llega por carretera. Se llega a él en transporte público.
Una vez allí, dejamos nuestras maletas en el albergue. Como podéis imaginar no hay muchas opciones de alojamiento. Nuestra opción fue el Rongbuk Monastery Guesthouse, un alojamiento muy básico, sin duchas, ni demasiada higiene pero en el que pudimos dormir calientes (había mantas eléctricas) en una noche muy fría.
Una vez allí te diriges a escasos metros a lo que es el mirador desde donde, con un poco de suerte, puedes vislumbrar la majestuosidad de esta montaña. Aun estando a esta altura parece inmenso. No te puedes adentrar más de esta zona y hay rigurosas medidas de seguridad para que no te pases de una zona delimitada. Allí pasamos horas haciendo fotos y esperando que el tiempo y las nubes nos abrieran una ventana para poder ver el techo del mundo.

