Ochagavia
Ochagavia es uno de esos pueblos con encanto que guarda el Pirineo Navarro. El río Anduña se abre paso y divide esta localidad asentada en el valle del Salazar en la comarca del Roncal. Sus calles empedradas franqueadas por las casas típicas del pirineo Navarro adornadas con sus flores dibujan una postal típica de esta zona de Navarra. Desde Ochagavía puedes visitar la cercana Ezcaroz (apenas a 2Km de Ochagavía) que representa otro claro ejemplo de pueblo con encanto de la zona.

ISABA es el pueblo más septentrional de los siete pueblos que componen el Valle del Roncal. Bañada por el río Esca se levanta estrechas callejuelas empedradas que serpentean por las casas típicas del pirineo Navarro.
Otro de los pueblos más interesantes y bonitos de todo el valle que merece una breve visita, es BURGUI bañado por las aguas del río ESCA.
Puerto Larrau
Si sigues el curso natural del Valle de Salazar hacia el Norte, dirección Ochagavia primero y después Isaba nos desviamos para coronar el puerto de Larrau a 1.578 metros de altura y disfrutar de las vistas panorámicas que nos ofrece. Este impresionante paso de montaña se encuentra muy cerca del Monte Ori, el pico más occidental de Los Pirineos que supera la altura de 2.000 metros. Puedes disfrutar un rato de las vistas que nos ofrece desde el alto este impresionante puerto, pirineos en estado puro.

Visitar el Valle de Belagua
Al Valle de Belagua se accede desde Isaba por una carretera que conduce hasta la Piedra de San Martín, a más de 1.750 metros de altitud. En el camino quedan vistas esplendidas del valle, montaña en estado puro, pistas de esquí, bosques y barrancos etc. Sin duda hacer esta carretera y contemplar sus vistas es un placer para los sentidos. El Valle de Belagua es también un sitio privilegiado para practicar esquí nórdico o raquetas de nieve en el Invierno.
Comer unas migas en la Venta de Juan Pinto
El Restaurante Venta de Juan Pito data de al menos 1820, cuando ya constituía un alto en el camino para los trabajadores del Roncal que se desplazaban todas las semanas a los talleres del sur de Francia andando. En aquel entonces ofrecían también refugio para pasar la noche. Ahora convertido en restaurante, te ofrece platos típicos de cocina de montaña en especial las migas y los huevos con chistorra (para desayunar). Hay una máquina para coger turno ya que no se reserva por lo que si te apetece comer bien intenta ir pronto. De todos modos, esperar fuera en la terraza en un día de sol contemplando el valle y con una cerveza no tiene desperdicio. Si además quieres hacer alguna ruta por la zona hay decenas de ellas.


Pasarela de Holzarte
Una vez llegues al pequeño pueblo francés de Larrau se sigue en dirección Tardets unos 2 km, que es cuando aparecen el cartel y el aparcamiento. En el mismo aparcamiento comienza una ruta señalizada que te lleva hasta la pasarela. Solo queda atravesarla!!!.
Gargantas de Kakaueta
Las gargantas de Kakueta, en francés Gorges de Kakouetta o Kakuetta, es un espacio protegido en pleno País Vasco Francés de especial belleza. La longitud del cañón es de unos 2 km, aproximadamente, y sus paredes verticales llegan hasta los 300m de altura. En el tramo conocido como «Le Grand Etroit», que significa «el gran estrecho», las dos paredes quedan separadas por sólo 3 metros de distancia. En apenas 2 horas (sin paradas, 1h para llegar hasta la cueva al final del recorrido y 1h para volver siguiendo el mismo camino) podrás hacer esta espectacular ruta superando varias pasarelas y puentes que hay instalados. El itinerario nos descubrirá rincones de especial belleza como la cascada de Kakueta de unos 20 metros de altura y la Grotte du Lac la cueva al final del recorrido. La dificultad es escasa, pero hay que tener en cuenta que en algunos tramos la humedad del suelo lo convierte en muy resbaladizo.



La Cueva de la Verna
La Cueva de la Verna o la Grotte de la Verna descubierta en 1953 es una de las cavidades subterráneas más grandes del mundo que se encuentra bajo la Piedra de San Martin. Dicen que dentro de la sala principal cabe un estadio de futbol. Llegas a ella tras andar a través de un túnel perforado en la roca de unos 800 metros. Allí podrás observar la inmensidad de la sala y una cascada subterránea. Para la visita es imprescindible reserva previa. Lo puedes hacer por internet en la siguiente dirección: https://www.laverna.fr. Otra opción es ir al centro de visitantes en el pueblo de Sainte Engrance y reservar un horario que esté libre. Existen varias opciones para realizar la visita (La Verna Descubrimiento, La Verna Exploración Río, La Verna Exploración deportiva). La visita se inicia en la recepción viendo un video previo a la visita. Desde allí se conduce a la entrada de la cueva en tu propio vehículo o en un microbús. Una vez allí nos ponemos el casco (es obligatorio) y ropa de abrigo (dado que en el interior de la cueva hace frío, de hecho, no dejan entrar con ropa de verano). La entrada a la sala principal viene precedida de un extenso túnel en línea recta. Una vez en la sala principal puedes observar en varias plataformas la inmensidad de la sala principal.

Visitar la Selva de Irati
La Selva de Irati es el segundo hayedo-abetal más extenso y mejor conservado de Europa, después de la Selva Negra de Alemania, un tesoro natural con un gran valor ecológico y de especial belleza.
Dos accesos destacados son los que dan entrada a la Selva de Irati: Orbaitzeta en el valle de Aezkoa y Ochagavía en el valle de Salazar. La Selva ofrece multitud de posibilidades de disfrutar de su entorno, ya sea a pie o en BTT, en raquetas de nieve en invierno etc.
Una de las opciones para visitar la Selva de Irati desde Ochagavía es ir al área de acogida de la Virgen de las Nieves. A la entrada de Ochagavía dirección ISABA coges la NA – 2012. Subirás hasta el alto de Tapia. Desde el aparcamiento del alto se puede realizar la ruta de los altos de Abodi. Un cartel en esta zona nos indica el camino. También podemos optar por contemplar durante unos instantes las excelentes vistas que desde allí se extiende del Valle de Salazar. Si seguimos por la carretera empezamos a bajar hasta llegar al área de la Virgen de las Nieves.

Desde el área de acogida de la Virgen de las Nieves existen varias rutas a realizar. Una de las rutas típicas es la del Bosque de Zabaleta. El punto de partida de este recorrido es enfrente del punto de información. Cogemos una pista de arena apenas unos cuantos cientos de metros hasta que nos desviamos a la derecha para coger una senda a través del bosque. Desde la inmensidad del bosque siguiendo las indicaciones llegamos a la casa forestal del pantano de Irabia. Desde aquí podemos acercarnos a ver el pantano para luego volver a la casa forestal y retomar el trayecto hasta el punto de partida. Este recorrido circular que transcurre en pleno corazón de la selva a penas te llevará alrededor de 2 horas y su nivel de dificultad es fácil. Puedes recobrar fuerzas en el área de acogida (existe hasta un restaurante/bar) después del recorrido.
Degustar los quesos de la zona del Roncal
En los siete municipios que conforman el valle del Roncal (Uztárroz, Isaba, Urzainqui, Garde, Vidángoz, Burgui y Roncal) se elabora este queso. En el pueblo de Roncal en las fiestas de la Virgen de agosto organizan el Día del Queso de roncal donde los visitantes podrán deleitare degustando los quesos de la zona. Además, se puede aprovechar para visitar el museo del Queso en Uztarroz y conocer su proceso de elaboración. Otra forma de conocer este manjar es visitar alguna de las queserías de la zona: Quesería Ekia en Uztarroz, Quesería Larra en Burgui o Quesería Kortariko Gasna en Lekaroz.
Practicar ciclismo en estado puro
Ochagavia e Isaba son los puntos de partida de 2 de las más famosas y más duras carreras cicloturistas de España. Estamos hablando de la IRATI EXTREM con 128 Kilometros, 8 puertos y 3.600 metros de desnivel acumulado y la LARRA – LARRAU con 146 kilómetros, 4 puertos y 3780 metros de desnivel acumulado. Estas dos pruebas te dan la posibilidad de subir los puertos más míticos de la zona: Errozarte, Larrau, Piedra de San Martín, Issarbe etc. Si no optas por realizar alguna de estas 2 pruebas puedes disfrutar igual de la dureza de las rampas de estos colosos en cualquier otra ocasión, solo necesitas una bicicleta y energía suficiente para afrontar estos puertos. Las vistas y el camino tampoco te dejarán indiferente.
