Agobiante y frenética, ruidosa y caótica, a veces sucia, a veces irrespirable así es la que es la capital de uno de los mayores países del mundo y que a pesar de todo ello guarda multitud de rincones maravillosos que tienes que visitar.
Que ver en Pekín
Ciudad Prohibida

La que fue la residencia de las dinastías Ming y Quing es sin duda una de las maravillas que esconde Pekín y me atrevería a decir que el mundo. La puerta del Mediodía, la Gran Piedra Tallada, el Jardín Imperial, la Puerta y el Pabellón de la Armonía Suprema, la Muralla y Galería de la Cerámica, son alguno de los recintos que te encontrarás en este majestuoso complejo de palacios y pabellones que se van entrelazando uno detrás de otro y que hacen de esta visita una de las más especiales de Pekín. Reserva al menos unas 3 horas para disfrutar de esta visita y reserva también toda la paciencia que tengas para entrar al recinto dado que se hacen colas interminables de gente queriendo acceder. Es imprescindible reservar la entrada con la antelación suficiente en la propia web de la ciudad prohibida: https://gugong.ktmtech.cn/, que no tiene versión en inglés por lo que resulta complicado comprar un ticket. También puedes adquirir una visita guiada a la Ciudad Prohibida en esta dirección: https://www.civitatis.com/es/pekin/visita-guiada-ciudad-prohibida/?aid=2026. Por último puedes aventurarte a comprar la entrada en la propia ventanilla del recinto con el riesgo de que no haya tickets para ese día y tras haber realizado la cola de entrada.
Sí no has podido reservar tu ticket con antelación y no has podido entrar intentando comprar los tickets en la ventanilla de acceso puedes probar en el centro de atención para extranjeros que se encuentra a mano derecha de las taquillas donde se forman las colas. Allí suelen facilitar entradas a los extranjeros “despistados” y que se han quedado sin su acceso.
Plaza de Tiananmén y el Mausoleo de Mao Zedong

Esta plaza, una de las más grandes del mundo, es el centro neurálgico de Pekín y escenario de importantes acontecimientos en la historia del país. Allí encontrarás el Museo Nacional de China, el Mausoleo de Mao Zendong (donde puedes visitar su cuerpo embalsamado previo horas de cola de acceso), la Puerta de la Paz Celestial (puerta de acceso a la Ciudad Prohibida), la Torre Quianmen, el Gran Palacio del Pueblo (sede del Gobierno) el Monumento a los Héroes del Pueblo. Recuerda llevar tu pasaporte para acceder a la plaza dado que tendrás que pasar por algunos puntos policiales donde te requerirán el pasaporte y pasar tus pertenencias por el escáner.
Parque Jingshan

Una vez hayas finalizado tu visita a la ciudad Prohibida justo a la salida podrás acceder al parque de Jingshan o la Colina del Emperador. Esta colina formada por los escombros que ocasionó la construcción de la Ciudad es uno de los sitios donde podrás obtener una mejor vista de la Ciudad Prohibida y de Pekín (si la contaminación te lo permite)
Templo del Cielo

Situado al sur de Pekín el Templo del cielo es uno de los lugares más sagrados de China y uno de los más espectaculares también. Usado también para realizar sacrificios para dar gracias al Cielo por las cosechas es un complejo de pabellones que se van sucediendo: el Pabellón de la Oración por las Buenas Cosechas, la Puerta de la Conversión Leal, el Templo del Eco, el Altar, la Puerta de la Conversión Leal. De todos ellos el pabellón principal y también el más espectacular es el Pabellón de la oración por las Buenas Cosechas no dejes de dedicarle un buen rato a disfrutar su belleza.
La entrada al Templo del Cielo cuesta unos 35 yuanes. El Templo del Cielo se ubica en un parque inmenso en el que podrás observar también las costumbres y tradiciones de la población de pekín.
Palacio de Verano y el Lago Kunming

El recinto en realidad se trata de un conjunto de palacios y jardines que se van entrelazando en presencia del lago Kunming que ocupa una gran parte de este complejo. Este recinto es inmenso, por lo que recorrerlo te llevará horas. Una idea de itinerario seria entrar por Suzhou Street para subir a la Colina de la Longevidad visitar la Pagoda del Buda Fragrante y desde allí descender al lago Kunming visitando El Barco de Marmol, el Gran Corredor y el Puente de los 17 Arcos. El precio de la entrada es de 30 yuanes y para llegar allí lo mejor es coger la línea 4 del metor hasta las estaciones de Beigongmen o Xiyuan.
Parque Beihai

Uno más de los enormes parques que podemos visitar en Pekín donde puedes pasar un rato agradable paseando y disfrutando de sus lugares más emblemáticos como la Dagoba Blanca una enorme tulipa blanca que se levanta sobre una colina en la isla central del parque y visible desde cualquier lado. En su interior también podrás varios templos budistas como el Templo de Yongan, visitar los jardines Haopujian y Jingxin, el conjunto de salones de la Ciudad Circular, el Muro y los pabellones de los Nueve y Cinco Dragones.
Puedes llegar a él caminando a escasos minutos desde el Parque Jingshan y la Colina del Carbón accediendo por la puerta este . Si no puedes coger la línea 6 de metro y bajarte en Beihai Bei, en tal caso, accederás al parque por la puerta norte. El precio para acceder al Parque Beihai es de 10 yuanes, y 10 yuanes adicionales si quieres acceder a la Dagoba Blanca.
Templo de los Lamas

Uno de los templos budistas tibetano más importante fuera del Tíbet. Se trata de un complejo de varios templos religiosos con tejados dorados donde emana ese característico olor a incienso que surge de los enormes quemadores que hay en cada uno de los patios donde se concentran la multitud de fieles quemando decenas de varillas de esa preparación aromática.
En el pabellón de las Diez Mil Alegrías (Wanfu Ge) o sala de la Torre del Gran Buda se alberga una enorme estatua de Maytreya, el Buda del futuro construida en una sola pieza de madera de sándalo blanco.
Templo de Confucio

El Templo de Confucio es la principal construcción en Pekín dedicada al famoso pensador y filosofo chino. El santuario es un complejo formado por varios patios y puertas de acceso que van uniendo los distintos salones y pabellones. Es un espacio relativamente pequeño pero extraordinariamente bonito, por lo que en aproximadamente 40-45 minutos lo habrás visitado.
Para llegar al templo deberás coger la línea de metro 2 o 5 y bajarte en la parada Yonghegong, desde donde te dirigirás caminando a la entrada al recinto en la calle Guozijan. La entrada cuesta unos 30 yuanes.
Ir de compras

Una de las atracciones de Pekín es también ir de compras por sus mercados y centros comerciales.
Una de las calles más comerciales de Pekín es Wangfujing, situada en el centro está repleta de centros comerciales. Antes era también conocida esta calle por su mercadillo nocturno de comida exótica (arañas, cucarachas, serpientes etc) que en la actualidad dicho mercado está cerrado debido a unas obras.
Otra de las zonas comerciales a poder visitar es Quianmen, calle situada al sur de la Plaza de Tiananmen donde podéis encontrar multitud de tiendas. Sus calles más concurridas son Xianyukou y Nanxiaoshun. A escasos metros perdiéndote por sus calles veréis algunos hutongs tradicionales.
Si lo que buscas son imitaciones de ropa, bolso, móviles, accesorios para móviles, relojes, maletas etc quizás deberías acercarte a alguno de estos dos centros comerciales: el Mercado de la Seda quizás el centro comercial de imitaciones más conocido y el Mercado de la Perla muy similar al anterior se encuentra muy cerca del Templo del Cielo por lo que puedes combinarlo con la visita de este último. Sobra decir que tus compras te salgan económicas dependerán de tus habilidades de regateo.
Torres del Tambor y de la Campana

La Torre de la Campana y la Torre del Tambor se usaron para anunciar las horas de la vieja Pekín. Hoy en día se tratan de 2 monumentos (uno enfrente del otro) que puedes visitar durante tu estancia a Pekín y subir a ellas. La Torre de la Campana conserva aún hoy la Campana original, una de las más grandes de China. El precio de la entrada es de 30 y 20 Yuanes respectivamente.
Un paseo por los hutongs

Los hutongs son los barrios tradicionales del viejo Pekín que han ido desapareciendo pero que aún persisten en muchas zonas. Uno de los más famosos es el de Nanluogo Xiang, aunque su calle principal ha sucumbido convirtiéndose e una calle comercial repleta de tiendas, en los callejones laterales aún se puede apreciar esa esencia de la antigua Pekín. También son interesantes de visitar los hutongs de Quianmen y los situados entre la Torre del Tambor y el Lago Shichachai.
Comer pato laqueado

El pato laqueado o pato al estilo pequinés es uno de los platos más conocidos de la gastronomía china y que no puedes dejar de probar en tu visita a Pekín. Si has visitado otros blogs quizás te suene el restaurante Siji Minfu. En mi estancia en Pekín visitamos este restaurante (hay varios disipados por Pekín) para poder probar el pato laqueado y la verdad es que fue espectacular. Deberás hacer cola, te dan unos tickets con un número que cuando te toca cantan en chino y en un pobre inglés. Dentro, el servicio es exquisito e incluso te enseñan la técnica para preparar tu bocado de pato pekinés. Otro de los restaurantes recomendados para comer pato es el Quanjude Roast Duck Restaurante. A punta los dos y elige cualquiera de ellos pero no dejes de probar esta delicia en tu estancia en Pekín.

Visitar el Distrito de Arte 798
Se trata de una zona de interés si disponéis de tiempo suficiente donde se mezcla arte, arquitectura y cultura. Repleto de galerías de arte, tiendas y restaurantes, aunque un poco alejado del centro merece la pena dar un paseo por sus calles.
Visitar la Villa Olímpica
La Villa Olímpica de Pekín que albergó los Juegos Olímpicos de 2008 es otra de las visitas que puedes realizar durante tu estancia en Pekín. Su construcción más emblemática es el Estadio Nacional de Pekín (el Nido de Pájaro) escenario de la gestas de Usain Bolt y el Centro Acuático Nacional (El Cubo) escenario también del otro héroe de los juegos el nadador Michael Phelps. También puedes subir a la Torre de Observación que con una altura de 258 metros ofrece unas vistas espectaculares.
La Gran Muralla China

El símbolo de China, una de las 7 maravillas del Mundo, Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, todo esto son motivos más que suficientes para visitar la Gran Muralla China. De inmensas dimensiones (alcanza una longitud de unos 21.196 kilómetros) y ramificaciones, la muralla va de oeste a este, en una travesía desde el Gobi hasta el Mar cruzando montañas, desiertos y llanuras y convirtiéndose en la mayor construcción hecha por un ser humano.
Se habla de la Gran Muralla pero en realidad hubo varias, con varios ramales que no llevan a ninguna parte y que se fueron añadiendo en función de las necesidades. Su construcción obedece a la protección sobre los ataques de los pueblos nómadas del este, en especial mongoles y manchúes, por lo que se levantó estas murallas aprovechando las ya existentes y levantadas previamente por los distintos reinos antes de la unificación de China.
En la actualidad muchas partes de la que fue la Gran Muralla se encuentran en ruinas. Sin embargo, aún existen varios tramos restaurados que se pueden visitar.
Las zonas más populares están cerca de Pekín. Su fácil acceso hace que además de ser las más populares y mejor conservadas sean también las más visitadas. El sector de Juyongguan y Badaling (poco recomendables) es una procesión de gente paseando por encima de la muralla, con también tiendas y otras atracciones que hacen de estas secciones algo artificial.
En Mutianyú a una distancia similar de Pekín hay menos turistas y es posible visitar zonas sin restaurar de la Muralla. Aun así no deja de ser una sección bastante turística con atracciones como ascender a la Muralla en teleférico y bajar en una especie de bobsleigh por un tobogán de metal.
Huanghua Cheng, Simatai y Jishanling son secciones de la Muralla más alejadas pero muy interesantes de visitar por que en ellas te encontraras con muy poca gente o casi solo, lo que hará sin duda mucho mejor y más especial tu experiencia evitando colas agotadoras y miles de personas intentando pasear por la muralla. Estas secciones al ser más salvajes y no tener las infraestructuras de las anteriores requieren una buena condición física además de tener que llevar calzado de montaña y ropa cómoda.
De las tres yo visité Huanghua Cheng en julio de 2019. Se llega allí en 1:30-45 minutos desde Pekín. El recorrido empieza a pie de carretera con visitas a un lago para subir un tramo de acceso donde se paga unos 10 yuanes a los campesinos para atravesar sus tierras y poder entrar en la sección de la Muralla. El inicio del recorrido está restaurado y es espectacular. El recorrido termina aproximadamente en Zhuangdaokou. Si bien, intentamos seguir más adelante el estado de deterioro de la muralla en algunos tramos nos hizo retroceder.
Nada más entrar en la Gran Muralla, vamos recorriendo las baldosas que van recubriendo el suelo parándonos una y otra vez para ver la grandiosidad de esta obra mirando a un lado y a otro adelante y atrás y tomando un montón de fotos. Y todo ello estando solos sin más turistas que nosotros mismos y un pequeño grupo al inicio que ya se marchaban. La muralla se empina en algunos tramos, allá donde la inclinación es demasiado pronunciada se tallaron escalones. Hay almenas levantadas a lo largo del tramo que nos sirven para tomar un respiro y protegernos del sol. La Muralla serpentea y serpentea por la montaña, dibujando una difícil silueta en el horizonte que resulta hipnótica a nuestros ojos.

Allá donde la muralla ya no está restaurada las almenas se muestras desdentadas y agrietadas, los escalones y baldosas rotos, la vegetación se hace dueña de la muralla pero la Muralla sigue presentándose majestuosa ante nuestro ojos aunque ahora el serpenteo se hace menos visible por la vegetación que la va escondiendo a nuestros ojos.

Sin duda poder recorrer este tramo resultó una experiencia imponente. Para poder llegar allí deberás contratar una excursión que puede costar alrededor de 200 Yuanes.
Por último, en el albergue que nos alojamos (Leo Hostel) ofrecen también una excursión a la Gran Muralla, la Secret Great Wall Tour, que según me han comentado amigos está también muy bien y que en teoría visitas también una sección con pocos visitantes y que solo esta agencia realiza.
Donde alojarse en Pekín
En nuestro caso, nos alojamos en el Leo Hostel. Es un hostel que está muy bien, económico, limpio y muy bien ubicado en un hutong, a apenas unos 10 minutos andando de la Plaza de Tiananmen.
Como moverse en Pekín
El metro es la mejor manera de moverte por Pekín. Su red de líneas es muy completa y te lleva a los principales puntos turísticos de la ciudad.
Pekín es una ciudad con mucho tráfico por lo que ir en taxi, aun siendo barato (funcionan con taxímetro), resulta un poco lento. De todos modos, lo que sí que te aconsejo es que lleves la dirección de adonde quieres ir escrita en chino (te pueden ayudar en el Hotel) o escribirla en un traductor para poder darle las instrucciones correctamente, dado que entenderse suele ser complicado.
Por último, está la bicicleta aunque no te recomiendo que la utilices por tu cuenta (quizás en determinadas excursiones con guía y por zonas muy concretas de la ciudad) dado el tráfico que presenta la ciudad por lo que podría resultar peligroso.
