La que es una de las ciudades habitadas más antiguas de Europa y segunda ciudad más grande de Bulgaria es una gran desconocida para el viajero. A apenas 2 horas en coche de la capital, esta pequeña joya deslumbra por su pasado, su casco histórico, su fantástico Teatro Romano, su excepcional conjunto de mansiones renacentistas algunas de ellas convertidas en museos o galerías de arte, por su street art y por lo animado de barrios como Kapana. No dejes de visitarla!.
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Como llegar
Lo normal es llegar en coche a Plovdiv. Desde la capital, Sofía, apenas se encuentra a 2 horas. Una vez allí, caminando llegarás a las principales atracciones de la ciudad. Todo está relativamente cerca, y en pocas horas podrás haber visto la ciudad.
Donde alojarse
Los precios del alojamiento en Plovdiv son baratos por lo que lo mejor es alojarse en una zona céntrica desde donde puedes visitar la ciudad a pie. Nuestra elección fue el hotel Vila Flavia (https://villaflaviahotel.com/), un hotel–boutique exquisito, con un personal extraordinariamente amable, con un desayuno increíble y muy céntrico.
Donde comer
El barrio de Kapana sin duda es que aglutina más opciones para comer y cenar. Especialmente por la noche se convierte en un bullicio de gente que se concentra en la multitud de terrazas, especialmente en la confluencia de las calles Hristo Dyukmedzhiev y Zlatarska. Allí puedes degustar las especialidades de la comida búlgara como en el restaurante Pavaj, degustar los vinos de la zona en De Gusto Station, tomar una cerveza o café en el Central Perk, un bar a imagen y semejanza del conocido café de Friends. Fuera de Kapana, alrededor de Alexander I, encontrarás las conocidas franquicias búlgaras, como Happy Bar, Gusto o Hesburger, opciones muy buenas para comer algo rápido. También en el centro, Hemingway Restaurant ofrece una gran variedad de platos y un servicio excelente. Justo enfrente de este último, la pastelería Fellini ofrece con casi toda seguridad los mejores pasteles de la ciudad.

Que ver
Casco antiguo

Cualquier recorrido por Plovdiv deber empezar caminando por las calles empedradas del casco antiguo, donde encontrarás las principales atracciones de la ciudad. Restos de antiguas murallas de la época romana – como la puerta de Hissar, el complejo arquitectónico de Nebe Tepe (en 2023 cerrado por obras) o el excepcional conjunto de hermosas casas de la época del renacimiento búlgaro. También bien merece una parada la Iglesia de Sveti Konstantin y Helena con su espectacular campanario la más antigua de Plovdiv o la Iglesia de Sveta Marina

Teatro Romano

EL Teatro Romano de Plovdiv, construido en el siglo II durante el reinado del emperador Trajano es uno de los símbolos de la ciudad. El teatro que en su momento llegó a albergar a unos 6000 espectadores, sigue siendo utilizado hoy en día para conciertos y festivales. El precio de la entrada es de 5 BGN aunque desde fuera a través de unas rejas puedes apreciarlo perfectamente.
Las casas del renacimiento búlgaro
Casa Balbanov

La Casa Balbanov es uno de los ejemplos mas destacados del renacimiento búlgaro tan presente en las calles del Viejo Plovdiv. La casa fue construida por un rico comerciante y usurero y pasó por varias etapas, de se demolida en 1935 a ser reconstruida entre 1976 y 1979 a través de los planos del arquitecto Hristo Peev, uno de los investigadores más reputados del Renacimiento Búlgaro.
Museo Etnográfico

Muy cerca de la antigua Puerta de la ciudad, Hisar Kapia, se levanta la impresionante fachada de la Casa Kuyumji, uno de los puntos de inflexión del Barroco en Bulgaria. La casa, de dimensiones impresionante, fue construida en 1847 y cuenta con 4 plantas. Hoy es la sede del Museo Etnográfico de Plovdiv, donde se recoge multitud de objetos relacionados con artesanía, prendas de vestir, instrumentos y accesorios relacionados con las costumbres y folclore búlgaro. Fue construida en 1847 y cuenta con 4 plantas.
Casa Stepan Hindlian

Construida entre 1834-35, esta suntuosa casa propiedad de Stepan Hindlian, un comerciante de las indias, destaca por su simetría y la ornamentación de sus paredes. Su fachada de color azul la hace inconfundible.
Casa Atanas Krastev
Esta casa museo que perteneció a Atanas Krastev, figura fundamental en la conservación y restauración de los monumentos más importantes del Old Plovdiv. El museo alberga varios retratos del mismo propietario y varias obras de arte moderno.
La Mezquita Dzhumaya

En la plaza homónima se levanta este templo de época otomana situado en pleno centro de la ciudad justo al lado de los restos del Estadio de Philippolis. Sus cupulas, el color rojo de sus ladrillo y su minarete de 23 metros de altura la hacen fácilmente reconocible. Su interior muestra un exquisito gusto en su decoración.
Estadio romano de Trimontium

En el centro de la ciudad, junto a la arteria principal de la misma, la calle Alexander I, se encuentran los restos del estadio de Philippopolis (nombre romano de Plovdiv) datan del siglo II después de Cristo. Hoy solo se conserva una pequeña parte de la gradería de una estructura que alcanzaba los 240 metros de largo y 50 metros de ancho. Varias maquetas te enseñan la grandiosidad de esta estructura que pudo albergar a más de 30.000 personas.
Foro romano y odeón

Dentro del legado romano de Plovdiv también se encuentra los restos de lo que queda del antiguo foro y odeón romano. Situado justo al lado del parque del Rey Simeón, desde allí un poco más alejado, se encuentran los restos de la Basílica mayor y menor. Una especie de museo centro cultural, protege y conserva una serie de mosaicos extraordinarios de esta Basílica, dignos de una visita (https://www.plovdivmosaics.org/).

Barrio de Kapana

Al norte de la ciudad se encuentra el barrio de Kapana (que significa “trampa”), el barrio de moda de la ciudad. El que fue un antiguo zoco de artesanos hoy en día es un lugar repleto de pequeños negocios locales, galerías de arte y sobre todo bares y restaurantes. Estos últimos invaden las calles con sus terrazas especialmente durante la noche, repletas en cualquier estación del año, aguantando las gélidas temperaturas del invierno con mantas y estufas. Entre ellos, un lugar curioso fue descubrir la cafetería Central Perk, que recreaba el ambiente del famoso local de la serie Friends. La modernidad de este barrio, se reconoce también en sus calles, repletas de arte callejero. Una zona que sin duda contrasta con el casco viejo de la ciudad.

La calle Alejandro I

La calle peatonal de Knyaz Alezander I es una de las calles principales de la ciudad. Desde el estadio romano hasta los jardines del Zar Simeón la calle reúne parte del comercio de la ciudad, algunos bares, restaurantes y cafeterías. En esta calle, también se encuentra la estatua de Milo, junto a las escaleras de Kamenika, el que fue un cómico local que la gente le tenía gran aprecio y que cuenta que se conocía todos los cotilleos de la ciudad. En esta calle, se abre también la plaza Stefan Stambolov donde se encuentra el ayuntamiento y una preciosa fuente que se ilumina también durante las noches. El ambiente de esta plaza es espectacular con sus terrazas y bares por lo que bien merece la pena un alto en el camino.
Monasterio de Boschovo

El segundo monasterio ortodoxo por importancia de Bulgaria se encuentra en los montes Ródope a unos 30 km de Plodvid y a unos 150 km de Sofia. El monasterio que fue fundado en 1083 por 2 aristócratas, Gregory y Abasius Bakuriani ha sufrido varias reconstrucciones en su dilatada vida. La entrada al monasterio es gratuita, pero la entrada al refectorio al museo y al osario es de pago (6 , 2 y 6 BGN).
El interior del monasterio cuenta con 2 patios y 2 iglesias con pinturas relevantes. En el patio principal se encuentra la Iglesia de la “Asunción de la Virgen” construida en 1604 bajo los restos de la iglesia original. En el segundo de los patios se encuentra la Iglesia de los Santos Arcángeles Miguel y Gabriel que contiene murales en su interior pintados por Zahari Zograf.
Completan el interior del Monasterio, la capilla de St. Nicolás con pinturas soberbias también de Zahari Zograf, un pequeño museo, el refectorio y el osario.
La cuesta que sube al monasterio esta repleta de paradas donde venden souvenirs, artesanía y productos locales como miel y rakia que amenizan el paseo.
El valle de los reyes tracios
El valle de los Reyes Tracios, entre Shipka y Kazanlâk, en Bulgaria, congrega la mayoría de tumbas reales y cada año se descubren más. En este valle, se calcula que existen 1500 monticulos, donde se encuentran las tumbas de los reyes tracios. Entre estos montículos destacan Golyama Arsenalka, Shushmanets, Helvetia, Griffins, Svetitsa, Ostrusha y Golyama Kosmatka en la que se halló la cabeza de la estatua de Seutes III o la tumba de Kazanlak, uno de los monumentos más significativos de la cultura tracia.

El valle de los reyes también es conocido como el valle de las rosas. Allí se encuentran multitud de rosales, cuyos pétalos se utilizan para elaborar aceite, esencias, aguas, cremas etc. Entre la mitad de mayo y la mitad de junio es cuando el valle alcanza su mayor esplendor cromático.
El valle queda a mitad de camino entre Plodiv y Veliko Tarnovo por lo que es una parada perfecta. En cualquiera de las 2 direcciones si quieres puedes atravesar el Paso de Shipka y visitar el ovni de Buzludja, una monumental masa de hormigón soviética que parece un ovni y que Instagram a viralizado en los últimos tiempos.

